Cine y Series

I origins (Rusia -2014) de Mike Cahill

Por Jonathan Settembrino

 

Las oportunidades de encontrar poderes                                                                                                                                                                                                  más profundos dentro de nosotros mismos                                                                                                                   vienen cuando la vida parece más difícil.

Joseph Cambell

 

Uno de mis primeros trabajos consistió en tomar el seguimiento de algunas cámaras de seguridad por doce horas consecutivas al día y con una paga de tres mil pesos mensuales (Ojalá aquel empleador esté leyendo estas líneas). Creo suponer que la gran mayoría que ha pasado por un puesto de trabajo de  características similares se habrá visto involuntariamente participe de la Revolución Industrial. Si bien es cierto que las condiciones laborales eran del siglo XIX, también debería confesar que en aquel lugar se disfrutaban de los beneficios tales que otorgaban esas infinitas horas de ocio: el placer de fumar en medio de la noche, leer insignificantes obras de un tirón, disfrutar de los estrenos pirateados, contar el número aproximado de baldosas por metro cuadrado o abrazar la fe.

Cuando dejé aquel trabajo lo tomó un gran amigo que (como es de suponer) hizo oídos sordos a mis consejos y se engolosinó (al igual que todo aquel que pasó por ese lugar) con la idea de un trabajo nocturno detrás de un monitor y, obviamente, yo no era quien para juzgarlo. En una de sus primeras guardias descubrió ésta película la cual me invitó (inmediatamente)  a verla en una fría madrugada en la que me le había acercado para llevarle un paquete de cigarrillos.

La película se me había pasado casi completamente por alto hasta hace algunas semanas que recordé unas líneas sueltas en mitad de una fiesta: ¿sentiste alguna vez que conocías a una persona de otra vida?  ; contar los motivos por los cuales la frase y la película volvieron a mi  es incurrir  en una intimidad que podría aburrir y nunca suele ser esta la intención (para esto están las películas de terror de los últimos cinco años) .

Ahora bien, para disfrutar de cualquier desprendimiento del arte se necesita de la fe por unos minutos pero para una película de ciencia ficción como lo es I Origins se necesitará el doble de fe. Esta película no es más que una anecdótica vida de fe desde la racionalidad más pura del ser. Buscar la lógica en los pensamientos más ilógicos del ser humano parece ser una cuestión que atormenta al hombre desde que se enamoró de la ciencia y dejó de lado a Dios.

Si crees en la existencia de la espiritualidad (cualquiera sea) y siempre necesitas buscar una explicación científica quiero decirte antes de la reseña de este film que es tu película; de lo contrario igual podrías disfrutarla sin aburrimiento porque la trama es excelente y tiene una de las mejores bandas sonoras de los últimos tiempos aunque el sentimiento no será el mismo.

Ian Gray (Michael Pitt) es un medico el cual se dedica a la investigación de los ojos humanos y su respectiva evolución, tiene una colega llamada Karen (Brit Marling) y un  asistente Kenny  (Steven Yeun) . La película ronda en la vida del Doctor Gray quien se enamora de un alma afín Sofi (Astrid Bergés -Frisbey) con la única y abismal diferencia que ella no se rige por la ciencia sino por la creencia .Estos dos mundos que parecen complementarse se verán divididos o al menos segmentados en diferentes circunstancias a lo largo del film en el que el destino siempre juega un roll principal.

Podría ahondar más pero sería descuartizar ferozmente la película y vaciar los  fuertes impulsos que se acercan todo el tiempo hacía lo desconocido. Sin duda una película para ver al menos dos veces.

 

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *